¿Te está ganando la depresión?
Hace varios años sufrí de depresión. No era solo un bajón anímico. Hubo un período de casi dos años en el que a menudo pensaba en suicidarme. Mis circunstancias me abrumaban. Las heridas del pasado y el rechazo me mantenían en un lugar muy oscuro, y me dejaba llevar por pensamientos negativos, incluso siendo una creyente renacida y llena del Espíritu.
Sin duda, mi mala alimentación, la falta de ejercicio y mis malos hábitos de sueño no ayudaban. Las investigaciones siguen demostrando que la mala nutrición, la inactividad física y la falta de sueño están relacionadas con un mayor riesgo de depresión.
Entonces, ¿qué puedes hacer?
Te presento cuatro pasos que di para salir de la depresión y redescubrir el gozo:
- Medita en la Palabra de Dios y ora. El Salmo 34:17-18, Nueva Versión Internacional, dice: «Los justos claman, el Señor los oye y los libra de todas sus angustias. El Señor está cerca de los quebrantados de corazón, y salva a los de espíritu abatido». Cuando empecé a pasar tiempo con mi Padre celestial, Él cambió mi forma de pensar sobre quién era, qué podía hacer y en quién podía convertirme en Cristo. Su Palabra renovó mi forma de pensar, me dio esperanza y me recordó que mis circunstancias no definían mi futuro. Su Palabra fue enviada para proporcionarnos sanidad de toda destrucción, incluida la depresión.
- Limita los alimentos ultraprocesados. En la última década, las investigaciones han descubierto que las dietas ricas en alimentos ultraprocesados están relacionadas con un mayor riesgo de depresión. Aunque la comida no es el único factor que afecta tu salud mental, nutrir tu cuerpo con proteínas magras, frutas, verduras, grasas saludables y granos integrales ayuda tanto a tu cerebro como a tu cuerpo. También puedes notar que tienes más energía y te sientes menos cansado cuando reduces el consumo de comida altamente procesada y de comida rápida.
- Limita el azúcar añadida. Consumir grandes cantidades de azúcar añadida puede contribuir a la inflamación, a picos y caídas bruscas de azúcar en la sangre, y a fluctuaciones en los niveles de energía que pueden afectar negativamente tu estado de ánimo. Aunque el azúcar por sí sola no causa depresión, reducir los azúcares añadidos suele ayudar a las personas a sentirse con más energía, mentalmente despejadas y emocionalmente equilibradas. En su lugar, elige alimentos integrales y ricos en nutrientes que te den energía duradera durante todo el día.
- ¡Muévete! Puede ser difícil ponerte en movimiento cuando estás deprimido, ¡pero el gozo del Señor realmente puede ser tu fortaleza! Pon algo de música de alabanza y empieza con un suave balanceo. Marcha en el lugar, baila por la habitación o da un paseo tranquilo con un amigo. El ejercicio es una de las formas naturales más efectivas de apoyar el bienestar emocional. Libera endorfinas, reduce las hormonas del estrés, mejora el sueño y aumenta el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), una proteína que favorece la salud de las células cerebrales y la función cerebral. ¡Solo una caminata de 20 a 30 minutos puede marcar la diferencia! No subestimes el poder de simplemente tan solo caminar.
A lo largo de los años, he trabajado con muchos clientes que luchaban con todo tipo de problemas, desde depresión leve hasta trastorno bipolar. A medida que mejoraban constantemente su alimentación, aumentaban su actividad física, se tomaban en serio su vida espiritual y adoptaban estilos de vida más saludables, muchos experimentaron mejoras significativas en su bienestar general. En algunos casos, sus médicos pudieron reducirles la medicación o incluso pudieron dejar de tomarla por completo.
Aunque el camino de cada persona es diferente, he sido testigo de cómo cuidar el cuerpo puede apoyar la salud emocional junto con la atención médica y espiritual adecuada. Si tienes pensamientos suicidas o sufres de depresión grave, por favor, busca ayuda con un pastor, consejero, médico o profesional de la salud mental en quien confíes. ¡No tienes que enfrentarlo por ti solo!