¡Ya estás a mitad de camino!
Estamos en junio, y eso significa que ya casi atravesamos la mitad del año.
Para aquellos a los que les ha ido bien hasta ahora, representaría algo positivo, ya que miran con ilusión lo que les depararán los próximos seis meses. Sin embargo, ¿qué pasa con aquellos a los que no les ha ido tan bien? ¿O con aquellos que han fracasado una y otra vez y están a punto de perder la esperanza de que pueda sucederles algo bueno?
Mientras meditaba al respecto, recordé lo que un amigo me contó sobre una experiencia que tuvo una vez su hermana, que vive en Nueva York.
Durante años, ella había querido atravesar caminando el puente de Brooklyn. Como referencia, el puente, que se extiende sobre el East River y conecta los distritos neoyorquinos de Manhattan y Brooklyn, mide 1,8 kilómetros de largo. A ritmo pausado, la mayoría de la gente puede cruzarlo en 20 o 30 minutos.
Cuando ella había alcanzado la mitad, empezó a cansarse. Completar la última mitad de repente le pareció más difícil de lo que había imaginado. En ese momento, escuchó una voz que le decía: “Regresa. ¡Nunca lo lograrás! Simplemente da la vuelta. Ni siquiera intentes terminar.”
Casi de inmediato, escuchó una segunda voz: “¡Eso es una tontería! ¡Ya estás a mitad de camino! La distancia desde donde estás hasta donde empezaste es la misma distancia desde donde estás hasta donde deseas terminar. Si vas a dar un paso, da el paso correcto. ¡Sigue adelante!”
Las palabras de esa segunda voz le dieron la fuerza y la confianza que necesitaba para continuar su camino. Con la ayuda de Dios, pudo llegar al extremo opuesto. ¡Lo logró, y lo hizo con fuerza!
¿De qué manera te inspira esa anécdota, especialmente si todavía estás esperando que se cumplan tus sueños para 2026? ¿Vas a rendirte, o tendrás la fe para seguir adelante? Si tu sueño no se cumplió en la primera mitad de este año, y si es algo que Dios tiene previsto para ti, entonces tal vez te esté esperando en algún momento de los próximos seis meses. Si te rindes ahora, nunca lo sabrás.
Junio solo marca la mitad del año. El año no ha terminado. Todavía te quedan seis meses para orar, ayunar, creer y confiar en Dios por lo que sea que estés deseando. El éxito es el plan de Dios para ti. Pero no podrás obtenerlo si retrocedes y claudicas. Dios quiere que siempre sigamos avanzando, con pasos de fe que nos hagan triunfar en la vida.
Estás en un viaje espiritual, y no empezaste para abandonar a mitad de camino.
No te rindas ahora. ¡Ya estás a mitad de camino!