¡Rebosante de gozo!
¡Hola, Superkid!
La primavera ha llegado al hemisferio norte, y por todas partes se ve vida rebosante. Las flores están en pleno esplendor, los pájaros cantan y el mundo parece brillante y renovado.
¿Sabías que Jesús quiere que tu vida rebose de algo mucho mejor? ¡DE GOZO! Gálatas 5:22-23, La Traducción de la Pasión, dice: “Pero el fruto que produce el Espíritu Santo en ti es el amor divino en todas sus variadas expresiones: Gozo que rebosa… Nunca sobrepongas la ley por encima de estas cualidades, porque están destinadas a ser ilimitadas.”
¿Te llamó la atención la palabra expresiones? Una expresión es algo que sale de ti y deja ver lo que hay en tu interior. Este fruto es la manifestación del amor de Dios que fluye a través de tu vida. El gozo es una de esas expresiones. Al igual que el resto del fruto del espíritu, no es algo por lo que tengas que esforzarte para que suceda. Es lo que crece cuando estás infundido de Jesús y te rindes a Su Espíritu. Lo mejor de todo es que el gozo no solo sale de ti, ¡sino que es ilimitado! Nunca se agota, porque proviene de Él.
Gozo que va más allá
El gozo no es lo mismo que la felicidad. La felicidad depende de lo que está sucediendo a tu alrededor, como recibir un juguete nuevo o ganar en un juego. Pero el gozo es más profundo. El gozo proviene de la vida de Jesús en ti, y Él te ama a través de cualquier situación que se te presente. El gozo fluye como una fuente, poderosa e ilimitada, incluso cuando la vida se torna difícil. El gozo es impulsado por Jesús, no por los amigos, la popularidad, el dinero ni el éxito.
Juan el Bautista logró comprenderlo.
En Juan 3:29, la gente intentó ponerlo celoso porque Jesús estaba bautizando a más personas que él. Pero Juan dijo algo asombroso: “El amigo que acompaña al novio espera y escucha, y se llena de gozo cuando oye la voz del novio. Ese gozo es mío, y ahora está completo”.
Juan no estaba molesto. Estaba rebosante de gozo solo por escuchar las palabras de Jesús. En lugar de estar celoso, mantuvo sus ojos fijos en Jesús. Recuerda: Juan es quien le decía a la gente una y otra vez: “He aquí (¡MIRA!), el Cordero de Dios”. Juan sabía que si se centraba en Jesús, le escuchaba y se rendía a Él, rebosaría de gozo. Así es exactamente como nos rendimos a Jesús. Ese es el secreto. Incluso cuando en la vida estamos bajo presión o tristes, Su Espíritu levanta tu corazón, te da valor y te llena de respuestas.
Imagina un globo lleno de gas. Cuando Jesús te llena de Su gozo, te elevas por encima de las dificultades como un globo que flota más alto. No te hundes en la tristeza o el temor. ¡Te elevas porque estás lleno de Su gozo ilimitado!
Superkid… pasa tiempo con Jesús. ¡Habla con Él y, sobre todo, ESCÚCHALO! ¡Sus PALABRAS liberan gozo! Lee Su Palabra. Cántale. Cuanto más contemples a Jesús, viendo lo bueno, bondadoso y poderoso que es, más llenará con Su gozo tu corazón. Y, cuando Su alegría te llene, se derramará en tus palabras, tu sonrisa y tu actitud.
Jesús dijo en Juan 15:11: “Mi propósito al decirles estas cosas es que el gozo que yo experimento llene sus corazones de gozo desbordante” (TPT). ¿Lo captaste? Su gozo en TI. No tienes que fingirlo ni forzarlo. No se trata de fingir estar feliz o sonreír cuando no te apetece. El gozo es parte del fruto del espíritu, la evidencia de que Jesús vive plenamente dentro de ti.
Piénsalo: ¿Acaso un árbol se esfuerza por dar fruto? No, simplemente permanece conectado a sus raíces y el fruto aparece. Así es como funciona el gozo en tu vida. No tienes que esforzarte más. Solo tienes que permanecer conectado a Jesús. Su vida en ti produce una alegría que perdura, incluso cuando las cosas no son perfectas.
Repite en voz alta: “Jesús, ¡gracias por llenarme de tu gozo! Ayúdame a permanecer cerca de ti para que tu gozo brille a través de mí todos los días.”
¡Superkid, fuiste creado para vivir lleno de gozo! Así que adelante, deja que Él brote de ti con alegría y deja que el mundo vea lo maravilloso que es nuestro Jesús.
¡Sal a demostrarlo con GOZO Y EMOCIÓN!