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Infundidos con Amor

Superkid, ¡llegamos al gran final de nuestra aventura en Efesios!

Pablo reservó lo mejor para el final… y nosotros también.

Efesios 6:10, Traducción de la Pasión, dice: “Ahora, mis amados, he guardado estas verdades tan importantes para el final: Sean infundidos sobrenaturalmente con fuerza a través de su unión vital con el Señor Jesús. Manténganse victoriosos con la fuerza de Su poder explosivo fluyendo en ustedes y a través de ustedes”.

¡Qué palabras tan maravillosas para comenzar el nuevo año!

Dios no solo te DICE que seas fuertes, sino que te HABLA de Su fuerza para que fluya a través de ti. Infundido significa que algo penetra y se hace parte de lo que ya está ahí. Así como cuando muerdes un caramelo relleno de algo delicioso, como dulce o fresa por ejemplo, puedes descubrir lo que hay dentro. ¡Así es como Jesús llena tu vida! Su fuerza, amor y poder son infundidos en tu corazón por el Espíritu Santo. Romanos 5:5 dice: “Y esta esperanza no es una fantasía decepcionante, porque ahora podemos experimentar el amor infinito de Dios derramándose en nuestros corazones a través del Espíritu Santo que vive en nosotros” (TPT). ¡Eso significa que Su amor es ahora tu sabor! Cuando otros “saborean” tu vida a través de tus palabras, tu amabilidad o tu perdón, ¡deberían saborear a Jesús!

Pablo nos recuerda en Efesios 6 que este tipo de vida infundida es fuerte, valiente y está preparada para cualquier cosa a la que se enfrente. Nos dice que nos pongamos la armadura de Dios: la verdad, la justicia, la paz, la fe, la salvación y la Palabra de Dios. Cada pieza está impulsada por la fuerza de Jesús que vive en ti. No te pones esta armadura para luchar contra las personas; la usas para mantenerte firme en Su amor y verdad, y así enfrentarte al enemigo. Piénsalo:

• La verdad te mantiene firme como un cinturón fuerte

• La justicia protege tu corazón como una armadura

• La paz anda contigo como botas protectoras

• La fe te protege detrás de las promesas de Dios

• La salvación protege tu mente contra las mentiras de satanás

• La Palabra de Dios es tu espada; habla la verdad y gana todas las batallas.

Cuando recuerdas quién eres en Cristo y quién es Jesús en ti, descubrirás que no estás solo, ni eres débil ni impotente. Jesús ha infundido Su fuerza en ti. Eres parte de Su Cuerpo victorioso, una luz que brilla en un mundo oscuro.

Hemos aprendido mucho en esta aventura por Efesios sobre Jesús y cómo Él nos llena de amor, luz, sabiduría y poder. Todo se reduce a lo siguiente: ¡Jesús vive en ti para poder vivir a través de ti! Eso es lo que significa estar “infundido”. Él es parte de cada palabra que dices, cada decisión que tomas, cada acto de bondad que muestras.

En esta temporada de San Valentín, piensa en los corazones de caramelo y los chocolates que ves, rellenos de dulce, menta, coco u otros sabores. No podrás saber lo que hay dentro hasta que les des un mordisco. Cuando las personas te conozcan, Superkid, ¿qué relleno encontrarán? ¿Dulzura? ¿Amor? ¿Paciencia? La verdad es que, lo que te llena, fluirá de ti. Así que deja que Jesús llene tu corazón hasta rebosar y hasta que Su amor sea lo primero que salga de ti. Ese es el secreto de estar infundidos de amor. Así como dijo el salmista: «¡Prueben ustedes mismos la bondad del Señor!» (Salmo 34:8, RVC).

Carácter cristiano: Jesús está lleno de amor, verdad y poder, ¡y comparte esa fuerza con nosotros! Cuando nos mantenemos cerca de Él, Su amor llena nuestros corazones hasta que se convierte también en nuestro carácter.

Evidencia: Vives con valentía y amabilidad, diciendo la verdad y mostrando amor incluso cuando es difícil. Te mantienes firme en Jesús y compartes Su amor libremente.

Cristo en ti: Jesús es el poder que fluye en ti y a través de ti. Su Amor es tu amor. Su Armadura es tu armadura. Estás infundido de todo lo que Él es, ¡para que el mundo pueda saborear Su bondad a través de ti!

Pablo termina su carta de Efesios con esta bendición en el capítulo 6:23-24: “Que Dios haga llover su paz sobre ustedes, mis queridos amigos. Y que las bendiciones de la fe y el amor llenen sus corazones, procedentes de Dios Padre y de nuestro Señor Jesucristo. La gracia abundante estará con todos ustedes, a medida que cada uno ame a nuestro Señor Jesucristo.”

Esa también es mi oración por ti, Superkid. Mantente infundido de Su fuerza, paz y amor este año. Cuando comas de esa caja de dulces de San Valentín y digas: “¡Qué rico!”, espero que eso te recuerde Quién está dentro de ti y lo bueno que Él es.

Llena de AMOR por ti,

La Comandante Kellie

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