En este programa de Hora con Fe hablamos sobre una preocupación que muchas personas han sentido alguna vez: ¿Cómo tener paz cuando me preocupa que algo le pase a mi familia?
Cuando pensamos en nuestros hijos, padres, esposos, hermanos y seres queridos, es natural desear protegerlos y mantenerlos a salvo. Sin embargo, también hay momentos en los que la preocupación puede ocupar nuestro corazón porque sabemos que no podemos estar en todas partes ni controlar todas las circunstancias.
A través del Salmo 91, recordamos que Dios es nuestro refugio y nuestra protección. Podemos llevar a nuestros seres queridos delante de Él y confiar en Su cuidado, aun cuando nosotros no podamos estar a su lado.
De acuerdo con las enseñanzas de los Ministerios Kenneth Copeland, la fe nos ayuda a poner nuestra confianza en Dios y en Su Palabra. Podemos creer Sus promesas, hablarlas con fe y hacer de Dios nuestro refugio en medio de las preocupaciones.
Reflexionamos en Salmos 91:4, que nos recuerda:
“Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad.”
Acompáñanos en este tiempo de fe y aprende a llevar tus preocupaciones delante de Dios, confiando en Su cuidado y protección por las personas que amas.
No podemos estar en todas partes, pero podemos confiar en Aquel que cuida de quienes amamos.