Los Ministerios Kenneth Copeland enseñan que no debemos permitir que las circunstancias gobiernen nuestra mente, porque lo que sucede a nuestro alrededor no tiene por qué determinar nuestra manera de pensar, nuestra paz ni nuestra confianza en Dios. La fe nos llama a mirar más allá de lo que vemos y a establecer nuestros pensamientos sobre la verdad de la Palabra de Dios.
Cuando enfrentamos ansiedad, preocupación o incertidumbre, podemos llevar cada carga delante del Señor en oración y decidir confiar en Sus promesas. En lugar de alimentar nuestra mente con pensamientos de temor, podemos llenarla con la Palabra, meditar en lo que Dios ha dicho y recordar Su fidelidad. La paz de Dios comienza a gobernar nuestro corazón cuando elegimos creer que Él tiene cuidado de nosotros y que Su Palabra es más poderosa que cualquier circunstancia.
Esto no significa ignorar los problemas, sino aprender a enfrentarlos desde una posición de fe. Podemos reconocer lo que estamos viviendo sin permitir que eso controle nuestros pensamientos o determine nuestro futuro. Al entregar nuestras preocupaciones a Dios y permanecer firmes en Sus promesas, nuestra mente puede ser renovada y nuestro corazón fortalecido.
Descubre cómo desarrollar una vida de fe que no esté gobernada por las circunstancias, sino por la Palabra de Dios. Aprende a entregar tus preocupaciones, renovar tus pensamientos y permanecer en la paz que Jesús nos ha dado, confiando en que Dios está obrando aun cuando todavía no puedas ver el resultado.