“Hijo de la promesa”
Desde hace varios años no había podido tener hijos debido a múltiples embarazos ectópicos. Ya había perdido la esperanza de formar una familia. Sin embargo, comencé nuevamente a sentir síntomas de un posible embarazo. Una amiga me regaló una revista del ministerio de Kenneth Copeland, en la cual había un artículo titulado “Hijo de la Promesa”. Lo leí y tomé ese testimonio como propio. Cambié mi forma de orar —dejando atrás la derrota— y empecé a declarar la Palabra sobre la vida de mi hijo.
Ocho meses después, mi hijo nació de forma prematura, pero lo glorioso fue que nació completamente sano, sin ninguna complicación médica. Mi esposo y yo tomamos el testimonio “Hijo de la Promesa” como una palabra de parte de Dios para nosotros, y Él cumplió Su promesa en la vida de nuestro hijo.
¡Damos toda la gloria a Dios por este milagro!