Skip to content

No hables—¡grita tu victoria!

Crezcamos de Fe en Fe
Kenneth Copeland

diciembre 31

«¡Alabado sea el nombre del Señor desde la salida del sol hasta su ocaso!
(Salmos 113:3)

Alaba a Dios. Alábalo por la mañana. Alábalo al mediodía. Alábalo por la noche. Si nunca has alabado a Dios en tu vida, entonces comienza ahora mismo. Alábalo por la libertad que tienes. Alábalo por la sanidad y por el Calvario. Alábalo por el Nombre de Jesús.

Cuando vayas hacia tu trabajo o a tu casa, deberías hacerlo dando gritos de alabanza. Si hay algo que el diablo no puede soportar, es la alabanza.

Si le has quitado territorio al diablo y él viene en tu contra para recuperarlo, no es el momento de quejarte ni de lamentarte de lo difícil que están las cosas; tampoco es hora de pensar que Dios se ha olvidado de ti.

Es hora de sumergirte en la Palabra y volver a aferrarte a las promesas de Dios. Es hora de poner esas promesas constantemente frente a tus ojos y en tu corazón. Es tiempo de hacer la oración de fe y estar firmemente apoyado en lo que Dios ya te ha concedido y es momento de seguir haciendo las cosas que sabes hacer.

Cuando Satanás comience a sacudir tu montaña, no mires buscando la salida, ni te escondas. Háblale a la montaña con la autoridad que posees en el nombre de Jesucristo. Y luego, una vez que hayas acabado con ese pequeño problema, empieza a gritar con alabanzas tu victoria.

No tienes que temerle a Satanás; al contrario, ¡él estará temeroso de ti!

 

Bible Reading: Salmo 50

© 1997 - 2026 Asociación Ministerios Kenneth Copeland, también conocida como Ministerios Kenneth Copeland Latinoamérica. Todos los derechos reservados.
Más opciones para compartir...